viernes, 2 de diciembre de 2011

Dia 12 - Dimarts 9 d'agost de 2011: Tornada als orígens, com el Boomerang


Cala Llucmaçanes - Rafalet

Va arribar l'hora de llevar-se, hi havia esmorzar "especial",
i vam dir "nens, quin panorama", i vam dir "marxem ràpid d'aquí".
I entre el Joan i jo els hi donàvem, als bessons, el menjar
i estaven bé i eren distrets, però ara és difícil treure'ns-els del cap.
Perquè el que feien i el que deien era una mica estrany.
Vam planejar a veure què faríem i vam anar a Maó fent autostop.
La família havia marxat i vam deixar un ram de flors,
i una nota donant les gràcies, però sembla que no eren gaire educats...

Però pel camí, agafàvem d'entre les branques, alguna figa del camp.
Però pel camí, reclamàvem que ens portessin fins a Maó.

Fins que, després de 15 minuts, va parar un home molt peculiar
jo us apropo seieu darrera, jo us apropo colla de matats.
Com tenim temps i el que el Marcos vol és un bon joc d'avarques,
així els senyors fem un passeig, i després agafem el bus.
I no sé els demés, però en el meu cas puc reconéixer que se'm va fer llarg,
per fi estàvem a Rafalet, i la cosa es posava interessant...



La susodicha nota

Per no atropellar més aquesta emotiva cançó, deixaré de banda (si puc) els Manel i seguiré com veníem fent fins ara...

Durant la kayakada, el Xavi havia insistit en anar a una petita cala, única, que es trobava al final d'un preciós congost, on la marea, emputxada i estirada per les onades, jugava amb la sorra, fent un estira i arronsa que et podia fer perdre la noció del temps durant una bona estona... però no sabia quina era...
Cala Rafalet

Perdoneu si he adornat massa la descripció, però s'ho val... és una cala que s'ha de visitar si es va a Menorca.
Xavi, the seeker


Quina va ser la sorpresa al veure que sense voler hauríem arribat a la cala que deia el Xavi...!!

Aquella nit vam conéixer dues noies, la Raquel i la Núria (ai..la Núria, com li deu anar...), no especialment altes, ni elegants (perquè quan un va amb el plan de caminar o remar i fer nit a les platjes, les millors robes les deixes a l'armari), però sí molt interessants i divertides. Vam conversar, vam riure, i prou.

Bé, també vam fer agarrotins i el que portàvem fent cada nit, però no volia arriscar-me a rebre un "botellaso".
Personalment, va ser una de les millors nits...

Observant la marea

Al final, com feiem cada dia, vam anar a dormir, però aquest cop al bosc que hi ha a tocar de la cala.
La falta d'humitat i el "matalàs" de pinassa aportava una nova sensació... i quin gust llevar-se amb el sac i les motxil·les seques!!

Bona nit.

Ei, per cert, Raquel i Núria, si llegiu això, una abraçada molt gran.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Día 11 - Lunes 9 de agosto de 2011: Has visto mi gemelo?

Cala Cusí (Binisafuller) - Llucmaçanes (Cala ses Zorras)


11'00 h de la mañana!!! Lo de dormir en colchón y a cubierto del sol desintoniza el bioreloj interno de Joan, cosa que agradecemos con toda nuestra alma, con todo nuestro corazón y con toda nuestra mente.


Después de un desayuno como Dios manda, si es que alguna vez se ha pronunciado sobre tal cosa, que ha sido responsable de alguna lágrimilla derramada al apreciar la espectacularidad de semejante banquete, y en el que la nocilla (por fin!) se ha quedado en las profundidades de la mochila del desayuno, salimos (como siempre) "on time" (es decir, tarde y cagando leches...) hacia donde nos recogerían los kayaks.


Llegamos a las 12'30, puntuales, como se nos había pedido. Mientras el recogedor de kayaks llegaba con un retraso de 1 hora de reloj y para hacer tiempo, conocemos a una mujer con un coche muy chulo, y nada común en la isla: un mehari.


En menos de 3 minutos Joan ya se había ido a dar una vuelta con el coche y habíamos sido invitados, exhortados, encarecidamente recomendados y obligados a pasar la noche en casa de la hija de la señora del mehari, incentivados por gozar de la compañía de 4 chicas muy... digamos interesantes (para que nos censuren el blog), y de 4 camas. Aceptamos, únicamente, porque lo de dormir en una cama nos parece mejor que dormir en no-cama.



Abusamos un poco más de la hospitalidad de la família Cusí y dejamos unos bultos en la casa, llevandonos sólo lo esencial: 4 mochilas cargadas hasta las trancas.



Por la tarde pasamos por Es Grao, donde los kayaks, para recuperar algunas maletas que se habían olvidado de traernos. Solventado este pequeño error, y algún otro de tipo más intelectual, nos vamos a Llucmaçanes, donde somos recibidos con toda suerte de cantos y bailes infantiles, de esos que tanto gustan a Xavi... resulta que es la fiesta mayor del pueblo.




El momento álgido de fiesta llegó al final del espectáculo de animación musical. Todos los niños se reunieron en la plaza de la iglesia, en un corro, con sus padres y madres: había llegado el momento de luchar por los regalos.


En el centro del corro, un chico mayor encendería un gran petardo que explosionaría despidiendo regalos por los cielos, que los niños esperarían con los brazos abiertos y una sonrisa de oreja a oreja.


Pues no fue exactamente así...


El susodicho petardo (que al final fueron muchos, porque el proceso se iba repitiendo) tenía una mecha indecentemente corta, que disparaba al artificiero suicida corriendo a las trincheras, al punto que encendía la mecha.


Los regalos soñados eran unas piezas de plasticorro barato made in china que no tenían mucho sentido: un mono de estos que se cuelgan en los sitios, un yoyo en miniatura y muchos otros que más bien parecían piezas de algún juguete más grande que hubiera rebentado en la explosión.

Muchos niños preferían ponerse a llorar, huir despavoridos o aferrarse a las piernas de sus padres, antes que hacer frente al peligro.


Especialmente interesantes e inquietantes eran los petardos que en lugar de lanzar el material plástico a los cielos caían por la explosión y expulsaban una ráfaga de monos de plástico y piezas por doquier, dando un susto de muerte a los que recibían el impacto directo.


La traca final fue, literalmente, la traca final. Imaginad una traca valenciana colgada de un hilo, rodeando la plaza de la iglesia. Y lo mejor: de algunos barrenos colgaban, atados con unos cordeles, fantásticos premios (una pelota, un extintor de juguete, un quad de juguete, etc.).

El artillero suicida de antes encendió la traca y debajo de cada regalo había un grupito de niños deseando que la explosión dejase caer su regalo preferido en sus manos.


Pensamos "ara va de bó, ara va de bó, Llucmaçanes!" y comenzaron las explosiones.


Los regalos fueron cayendo y los niños cogiéndolos, según lo previsto. Pero un pequeño error ingenieril en el cálculo infinitesimal de las longitudes de las cuerdas que sostenían los regalos habían producido unas consecuencias nefastas y tremebundas.

Los barrenos habían rebentado parte de los regalos!! y lo que antes era un quad amarillo estupendo, ahora era una triciclo color ceniza con la carcasa desencajada y unas cuantas "partes de recambio" esparcidas por la plaza.


Vaya festival de risas.




Al cabo de poco nos recogen, a nosotros y a nuestras mochilas, con un monovolúmen de 7 plazas, ya lleno hasta los topes.

Los conocimientos de tetris adquiridos durante nuestra infancia nos capacitan para insertarnos en el coche. Somos 13 y las maletas. Nos reímos bastante, por lo comentado y por lo que no comentaremos.


Nos acoge una familia encantadora, compuesta por la madre, un par de gemelos hiperactivos de 10 años (sorprendentes en todos los sentidos), adictos a la tele y la prensa, dos niñas de unos 6 y 8 años, y la hija mayor, con 3 amigas suyas, que a nuestro parecer requerían más cuidados que las 2 pequeñas y los gemelos juntos.

Cala Llucmaçanes


Mientras la madre estaba fuera en una cena, hacemos de canguro de los pequeños y cocinamos para las mayores y para nosotros mismos. Acabada la cena, adquirimos, sin desearlo demasiado, un nuevo rol: el de taxista.


Nos vamos para tomar algo al port de Maó 5 estrellas y, como buenas anfitrionas, al punto que sus pies contactan con el salino suelo nos abandonan a nuestra suerte (sin saber que esta es mucho mejor que la suya) y desaparecen.


Optamos por hacer lo que mejor sabemos hacer: divertirnos.


1 cerveza, 1 gintonic (customizado por Marcos, según lo aprendido en nuestro bar favorito de Barcelona, el Twist) y unos tragos de ron; al fin y al cabo, aún durmiendo en la cama, seguimos siendo piratas. Nos alejamos unos metros del bar (ron en mano) con el ukelele y los 4 no piratas que nos han acompañado todo el viaje, y que se hacen llamar els Manel.




Hacemos la mejor sesión de aguarrotines de todo el viaje y conocemos a un gallego incapaz de rimar lo que rimaría un niño de 5 años, aún habiéndoselo explicado varias-muchas veces, y con menos ritmo que un elefante cojo bailando claqué en zancos... nos cuenta algo sobre la canoa de Rocky Balboa, pero no le seguimos esta ni ninguna otra.


Conocemos a 2 parejas fans de Manel que pasaban por ahí y se apuntan a la fiesta, cantamos juntos, les tratamos como si les conociéramos de siempre, y les hago saber a los chicos menorquines que no estoy de acuerdo con que aprovechen su acento balear para robarnos a nuestras mujeres catalanas.

Cuando, escandalizados, nos damos cuenta de que son casi las 6'00 h de la mañana, vamos a buscar a las cenicientas y, a falta de zapatos de cristal, las colocamos a ellas (contra su voluntad) en el coche .


Enfilamos hacia la casa, viéndonos atrapados en medio (por mi parte literalmente) de charlas propias de los 17 y 18 años (pues es la edad que tenían las muchachas), al son de "y yo preocupado". Vivo, en primera persona, una situación un poco rara, y se lo hago saber a la que decidimos llamar Victoria. Recibo una colleja de Victoria, totalmente inmerecida.


Aún habiéndolas conocido hace apenas 9 horas, les otorgamos a las 4 chicas el calificativo propio de la hembra de cierta especie animal caracterizada por su astucia. Esta vez, totalmente merecido.



6'30 horas. Dormimos.


Amaneció y amaneció. Mismo día.

domingo, 27 de noviembre de 2011

Día 10 - Domingo 8 de agosto de 2011: Cala Cusí (o Las 10 millas hooker más largas)

Trebaluger - Binisafuller

Nos levantamos a las 6'30 de la mañana . Seguimos nuestro ritual y empezamos a remar a las 8'20 h. Maldita sea, aún nos cuesta salir con agilidad...!

En vista de la excepcionalidad de la situación, por primera vez se pone el capitán en cabeza, marcando el ritmo. Tenemos mar movidito, pero el viento prefiere callarse y guardar fuerzas para mañana.

Remamos un buen rato, olvidándonos de la orografía... vamos recto.
Remamos otro buen rato. Minidescanso. Más remo.

Paramos en cala'n Porter para reaprovisionarnos, ya que puede ser que no podamos movernos en los tres días que durará la tramuntana.


Cala'n Porter


Durante la parada se establece un primer contacto con el cabeza de la familia Cusí. Parece ser que nos pueden acoger esta noche!! La única condición: llegar antes de las 18'00 para ir a misa.


La sola idea de una cama nos espolea y nos hace remar animosamente, presentándonos en cala Cusí (si se nos permite llamarla así) media hora antes de lo acordado. Mientras esperamos la venida de los habitantes de la casa, matamos esta media hora entonando cánticos y haciendo uso de la uketarra y el ukelele que tan hábilmente hemos traginado por toda la orografía menorquina. Somos el deleite de los paseantes, que no esperaban tal espectáculo cuando han salido a pasear después de una buena siesta mediterránea.



Después de misa pasamos por el Burger King y nos zampamos unas señoras hamburguesas en el coche, de camino a casa, donde nos esperan a cenar. La incongruencia en sí misma demuestra que hemos cometido un error... No se nos da bien movernos por tierra firme.

Cena. No puedo poderle ningún adjetivo porque no se me ocurre nada que signifique más que industrial, y eso lo era. Y muy bueno. La inefable industrialización consistía, a recordar, de delicias como arroz con mejillones, 4 pizzas, pollo al currí, sandía y melón.

Nuestro centro de gravedad se descentra gravemente... gran cagada, si se me permite usar esa palabra, deglutir las hamburguesas como aperitivo... aunque la doble Whopper rodeo ha resultado ser un grandísimo descubrimiento.


Hemos remado 9 horas y media, levantándonos a las 6'30 h de la matina, y comido como hacía edades que no comíamos, pero eso no nos priva de una buena partida de cartas y un buen lingotazo de ron.

Se nos caen los ojos. Los recogemos y vamos a la cama.
Hoy nos hemos reencontrado con la ducha (ya conocida en este viaje) y con la cama. Gran día.

Nos quedamos dormidos antes de que la cabeza toque la almohada.

Día 9 - Sábado 6 de agosto de 2011: Día de reposo y sinceridad...

Macarelleta - Trebaluger


Hoy se nos plantea una difícil decisión, por primera vez en estos días.

Hemos sido amenazados de viento sur, lo que supone que no deberíamos salir. El telegrama que envía la jefa de los kayaks reza así: "Avui descans. Vent sud."

Ante tal complicada situación, decidimos, unánimemente, después de unos dos segundos de reflexión, que nos hacemos a la mar.

I sembla tan clar que ens equivoquem, com que ho anem a fer.

Antes de partir, estando recogiendo aún el tinglado, se persona(n) una familia de Sant Joan Despí, al completo, tomando posesión de la playa, haciéndose fotos con una especie de bandera/pancarta que muestra el mensaje siguiente:

Sant Joan Despí, una finestra oberta al món.

No entendemos el mensaje, pero decidimos que no nos importa. Interactuamos con ellos. Cada día, cada playa, la misma historia.. "De Barcelona", "vuelta en kayak a la isla","increíble","una pasada" y varios etcéteras.

Cada día interactuamos con alguien, no podemos evitarlo, nos han educado bien.

Remamos un par de horitas y, viendo que el viento se va animando, nos instalamos en cala Trebaluger, en la que gozamos de un agradablísimo paseo en kayak por un torrente navegable que desemboca en la cala, sin llegar al mar.






Nos adentramos tierra adentro por el torrente, sin bajarnos del kayak; un pirata abandona su navío para abastecerse de ron (vamos surtidos) o mujeres (vamos salidos, pero nos hemos acostumbrado a no andar).

A lo que íbamos, nos adentramos, las pasamos canutas para dar la vuelta, y desnavegamos lo navegado... muy chulo, hay que verlo.


Pese a las nubes, se puede observar el torrente y cómo se adentra.



Decidimos montar el cuadrilátero, el toldo y pasar el día relajadamente, como hace la gente normal que visita Menorca. Nos hace gracia la gran roca con forma de rana gigante, y nos reímos.





Por la noche recibimos la peor de las noticias... Se nos ha acabado el atún y tendremos que volver al paté... También nos comentan, vía sms, que vienen tres días de tramuntana y que no podremos acabar la vuelta... Maldecimos.

Piratas 1 - Viento 1

Contrariados, decidimos que mañana madrugaremos y haremos la etapa madre, a ver si llegamos a Binisafuller.

Hoy hacemos vísperas...

lunes, 7 de noviembre de 2011

Día 8 - Viernes 5 de agosto de 2011: Anemia

Son Xoriguer - Macarelleta

Hoy ha sido una etapa anémica. La fabada de la noche anterior y ese chorizo/cartón nos han dejado bastante tocados... Después de una noche sin toldo hemos salido somnolientos y sin fuerzas, al tiempo que lo hacía un barco turístico rebosante de guiris, que hemos ido encontrando en las sucesivas etapas del día de hoy.
Al poco rato hemos tenido que parar en cala'n Turqueta a comer y, sobretodo, a recuperarnos con una buena siesta. Después de varios equilibrios sobre el agua, con los 4 kayaks en paralelo, después de atarlos a la roca y recoger del fondo del mar la mesa, un cuchillo, y varias cosas más que hacían uso de la gravedad, podemos bajar del kayak sin tener que nadar...
Comemos. Para la siesta nos hemos agenciado una sombra de un pino que Nuestro Señor plantó para ocasiones especiales como la de hoy y, era tal el cansancio que llevábamos, que Marc se ha quedado frito sobre una roca con "pinchos" y Marcos ha requerido varios intentos para poder levantarse... Todo esto después de notables problemas referentes a la carencia de cierto tipo de papel...
Después de la siesta hemos paleteado hasta Macarelleta, una de las calas más bonitas de Menorca, a la que sólo se llega por tierra andando un buen rato. Aún así ha estado abarrotada de gente hasta última hora, muchos de ellos desnudos. Incluso había un padre con su mujer y su hija adolescente, que parecía querer confirmarles (fisiológicamente) que él era el hombre de la família.
Hemos leído, hemos tomado el Sol, hemos contemplado a las bañistas (poniendo especial atención en cierto cinturón...) y, a media tarde, ha tenido lugar un hecho memorable...
Marcos y Joan se han batido en un prodigioso duelo a muerte, en el cuadrilátero que formaban nuestros 4 kayaks. Joan ha elegido luchar con el remo oficial de doble pala, y a grito de "Ni me llamo Luke, ni tú eres mi padre!" ha tomado posición jedi, mientras Marcos daba algún tipo de uso a los remos-catana de emergencia que hemos paseado por toda la isla, adoptando la elegancia de los maestros japoneses de sus comics.

Xavi era el encargado de manejar las apuestas sobre dicho duelo, una no muy árdua tarea que ha llevado a cabo sin complicaciones, dado que ha sido el único apostador.

Todo esto ha sucedido bajo la atenta mirada de los bañistas que quedaban, un grupo de los cuales nos ha recompensado con medio melón que les sobraba... todo un manjar en días tan aciagos, en lo que a fruta se refiere.






Después de un increíble atardecer, capturado en la anterior foto, hemos cenado y hemos compartido nuestro ron con 'els Manel'; hemos recibido instrucciones de no salir mañana, por problemas con el viento, pero hemos creído conveniente esperar a ver como se levanta el día y, de poderse, desobedecer a la jefa de los kayaks.



Mañana nos deparará alguna sorpresa, segurísimo..!

lunes, 17 de octubre de 2011

Extra a vela

A falta de càmera he volgut explicar la meravellosa jornada a vela amb el capità, i com que em diuen Sketch...

Això hagués sigut la jornada de navegació si no haguéssim tingut una idea genial (que ens va costar una hora i mitja de fer, té raó el nostre Sir).


I això va ser l'apassionant tram que vam fer a vela, amb el mar sota nostre passant a velocitats inimaginades, amb el capità al timó, sense perdre el rumb. El grumet aguantant les veles per aconseguir la màxima velocitat.


Apassionant, tot i això vam arribar una mica més tar
d que en Tuga i en Phoney.

lunes, 10 de octubre de 2011

Día 7 - Jueves 4 de agosto de 2011: Hacendaño

Cala Piques - Son Xoriguer

Abandonamos Cala Hostil con una hora y media de retraso por la preparación del aparejo de propulsión a vela para "El Kayakatamarán". El ente formado por los kayaks del equipo Captain Hooker y Colonel Sketch. Los expertos ingeniero y diseñador respectivamente han elaborado un intrincado sistema de poleas y tensores para propulsar los dos kayaks con el toldo a modo de vela.
Después de un ratito de remar con el velero preparado pero no desplegado hicimos una parada en cala'n Bruc. Ahí fué veni, vidi, salti. Pegamos cuatro saltos (incluyendo el famoso salto "mocita") y nos fuimos a terminar la etapa cruzando Ciutadella. Unos a remo y otros a vela.
El capitán hizo junto con su primer marinero una milla náutica (no una milla Hooker).
Comida frugal a base de bimbo con paté (para variar) en Cala Blanca y tramo final a Son Xoriguer, una playa grande y ocupada por turistas, algún chiringuito y supermercado y bares de copas justo detrás. Joan y Xavi han salido a pescar. Pero los bancos de peces gigantes están donde los bañistas, que les dan pan y otras marranadas.

Son Xoriguer

Marcos ha acompañado a los pescadores un rato, y Marc se ha quedado leyendo y tomando el sol. Luego Marcos se ha quedado leyendo y tomando el sol, y Marc se ha unido a los pescadores en la captura del cangrejo, a la que han dedicado esfuerzos, aparejos custom-made y largo rato, con la recompensa habitual de los que saben. Unas tapitas de cangrejo para la cena, además de unos peces que han servido de entrante para una cena que no será olvidada, y que se ha llevado el título de la entrada de hoy de este nuestro blog.
Marcos estaba cansado y Joan se ha encargado se cocinar la "seafood". Marcos se ha dedicado a hacer lo que sabía que tarde o temprano tendría que hacer: la fabada hacendado.
Hemos experimentado enriqueciéndola con muy poco éxito con el chorizo extra (cartón) hacendado. Las repercusiones han llegado justo después de la cena, y no sabemos cuando cesarán. Hacendaño